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viernes, 28 de febrero de 2014

Google Maps muestra un misterioso pentagrama gigante en Kazajstán


Con el avance de la tecnología, Google Maps se ha convertido un sorprendente recurso para hacer turismo virtual, pero también es una herramienta fundamental a la hora de encontrar misterios sin respuestas como los círculos en los cultivos, la pequeña isla fantasma del Pacífico Sur conocida como Sandy Island, extrañas estructuras en el desierto de Gobi en China, o incluso una gran cantidad de objetos voladores no identificados alrededor de todo el planeta.

Pero ahora Google Maps vuelve a sorprender con un misterioso y gigantesco pentagrama, una estrella de cinco puntas ubicado a unos 12 kilómetros al este de Lisajovsk, Kazajstán, la última zona de los asentamientos humanos. En los alrededores de la misteriosa estrella de cinco puntas parece haber una gran cantidad ruinas arqueológicas antiguas, como cementerios y lugares de culto, además de los primeros asentamientos que datan de la Edad de Bronce. Sus varios kilómetros de distancia de la civilización es, probablemente, lo que ha impulsado las teorías de la conspiración en todo el mundo. ¿El misterioso pentagrama es un antiguo lugar satánico? ¿Se trata de la puerta de entrada al infierno?

Pentagrama gigante en Kazajstán

El misterioso pentagrama parece haber sido tallado en la superficie de la tierra. La estructura en forma de estrella de cinco puntas es de unos 1.200 metros de diámetro. Otros de los puntos a tener en cuenta es que se encuentra cerca de dos áreas destacadas de Google Maps, uno se llama Adán y el otro se llama Lucifer. Según los expertos, la forma del pentagrama es un símbolo de muchas culturas diferentes, mitos y religiones. No todos ellos de formación satánica, llegando a tener un significado místico. El pentagrama también es un símbolo usado por los pitagóricos, que siguen el antiguo sistema matemático griego de Pitágoras. El símbolo del pentagrama ha sido utilizado por mesopotámicos, cristianos, masones y Wiccanos.

Teorías del misterioso pentagrama gigante

Aunque los expertos no han sido capaces de encontrar ningún tipo de explicación a la misteriosa estructura, Emma Usmanova, una arqueóloga que dice haber explorado la zona de Lisakovsk durante varios años explicó a LiveScience que durante la era soviética, era muy común observar este tipo de pentagramas. Según explicó, después de la Guerra Fría una gran cantidad de pentagramas se pudieron observar en edificios, banderas y monumentos de la Unión Soviética hasta que despareció en 1991, y Kazajistán era parte de la Unión Soviética. Pero aunque la profesora Usmanova da una explicación lógica a la aparición de estas misteriosas estructuras, no da ninguna explicación a la finalidad de los pentagramas. Es en este punto donde expertos en ocultismo dicen que la antigua Unión Soviética tenía una cierta predilección hacia las ciencias ocultas, como también tuvo un cierto interés el propio Hitler, con el único objetivo de poder conquistar todo el planeta.

Otras personas se han aventurado a teorizar sobre el misterioso emplazamiento diciendo que la superficie abandonada podría tratarse de una zona militar de alto secreto que albergaba misiles tierra-aire. Según publicó un usuario en la página web Live Science:

“Yo era un piloto militar y estas cosas están por todas las zonas que utilizan los sistemas de defensa antiaérea rusos (soviéticos). La forma tiene que ver en cómo funcionan los radares de seguimiento.”

Pero no todos están convencidos con esta explicación, ya que un sitio de misiles aéreos no tiene la forma de un pentagrama perfecto, no es lógico.


La conexión Satánica

Como hemos comentado anteriormente, después de que muchas personas hayan aportado sus hipótesis sobre la aparición de este pentagrama gigante, la conexión satánica es una de las teorías que se ve más reforzada por el hecho en que la estrella se encuentra cerca de dos áreas llamadas Adán y Lucifer, los cuales son nombres asociados con el diablo. Como hemos comentado muchas veces, el pentagrama se utiliza comúnmente como un símbolo cristiano en la antigüedad para representar los cinco sentidos y simbolizar las cinco llagas de Cristo, además se servir como protector contra los demonios y entidades oscuras. Los Neopaganos como los wiccanos, lo utilizan como un símbolo de la fe similar a la estrella judía de David. El círculo se dice que representa la unidad y la protección.

Pero en su parte más oscura, el pentagrama satanista, se dibuja comúnmente con los dos puntos hacia arriba y la cabeza de una cabra en su interior, que se le conoce como El Sello de Baphomet. Están asociados con los ángeles caídos, y se utilizan como un signo de rebelión o de identificación religiosa. Los tres puntos hacia abajo representa el rechazo de la Santísima Trinidad.

jueves, 20 de febrero de 2014

La leyenda de la Isla de las muñecas



La leyenda de la Isla de las muñecas

Murió el señor Julián Santana Barrera, nativo del Barrio de la Asunción falleció a la edad de 80 años, fue un personaje muy pintoresco.

En los años 50 me tocó conocerlo y convivir con él, pues en esa época el señor asistía a la pulquería Los Cuates ubicada en la Plazuela de La Asunción.

Yo era el hijo del jicarero y el señor Julián comenzó a hablarme porque yo lo atendía, entre la gente del barrio era conocido con el mote de La Coquita (pajarito abado que existe en la zona chinampera), debido a que ese pájaro era muy pequeñito.

Él pasaba con su carretilla llena de verduras y hortalizas que él cultivaba, las llevaba a vender al tianguis de Xochimilco y siempre iba con su calzón blanco amarrado hacia las rodillas y con un jorongo.

Al término de sus ventas se iba a Los Cuates a tomar su pulque, pero a nadie de los presentes en la pulquería les hablaba, ya que era muy retraído, aunque después le dio por andar en los Barrios pregonando la palabra de Jesús y en cada esquina se ponía a rezar y a hablar de Dios.

En esa época hablar de Dios sin ser sacerdote significaba blasfemar, ya que se aplicaba a toda persona que no tenía autoridad sacerdotal para lo mismo y era mal visto en Xochimilco, por lo que más de tres veces fue agredido por el pueblo. Después le dio por recoger en todos los barrios las muñecas que estaba tiradas en la basura, más tarde se perdió, pues nadie preguntaba por él, por lo que no se sabía si aún vivía.

Pero cuando se realizó el rescate ecológico de Xochimilco en los años noventa y el lago estaba totalmente cubierto de Lirio Acuático, llamó la atención que su chinampa estaba rodeada de muñecas y en esa zona nadie vivía.

Era una choza hecha de chinami, carrizo, ramas de ahuejote y zacatón, y él a nadie recibía, vivía como un ermitaño.

Con el tiempo comenzaron a llegar periodistas que lo querían entrevistar y yo fui la persona afortunada a quien aceptó con los mismos, porque él se acordaba de mi persona cuando lo atendía en la pulquería Los Cuates.

Él no quería hablar sobre las muñecas que tenía en su chinampa, pero después él aceptó darnos su versión sobre las mismas.

El decía que estaba allí para ahuyentar a los malos espíritus y para que se dieran mejor sus cosechas. Platicaba que las muñecas aparecían de repente y que ellas lo acompañaban por las noches .

Tenía una muñeca preferida que era La Moneca, de todas las chozas que tenía, siempre la trasladaba de una a otra. Una de las chozas estaba llena de mulitas que él hacía con hojas de maíz y las tenía colgando, también tenía cruces que hacía con pedazos de madera de ahuejote, recortes y fotografías de personajes de la política, delegados de Xochimilco, artistas, estudiantes y gente que lo iba a visitar.

Su cocina estaba al aire libre y tenía un tlecuil hecho con lodo, un comal de fierro, tenía en su cocina alrededor, colgados carpas secas que pescaba frente a su chinampa, también tenía recortes de periódicos que los periodistas le regalaban de los reportajes que le hacían

Las personas que se encargaban de cuidarlo estaba su hermana y su sobrino El Chope, quien era el encargado de llevarle diariamente su comida y su desayuno, también era el que bajaba a Xochimilco a vender sus cultivos de su tío Don Julián.

Platicando con su sobrino, se le preguntó que cómo había sido el accidente y comentó que para él y su tío era un día común y corriente:

Temprano habían sacado agualodo (lodo del fondo del canal para hacer el chapin (composta de lirio acuático en donde encima se coloca el lodo, se deja reposar tres días y con un cuchillo hacen cuadros y en cada uno se depositan la semilla)para hacer sus siembras).

Después fue a realizar otras cosas a la parte de atrás y se puso a pescar con anzuelo como siempre lo hacía y le comentó a su sobrino y le comentó que un pez se le había escapado dos veces.

Después le llamó Don Julián a su sobrino mostrándole el pescado que agarró, grande de por lo menos 4 ó 5 kilos y dijo:

-" ya lo tengo, él que se me había escapado"

El sobrino le contestó que estaba bien.

Don Julián entonces, le comentó que la sirena le había estado llamando porque se lo quería llevar y entonces le dijo que le iba a cantar para que no se lo llevara, porque al parecer anteriormente ya le había comentado su tío que cantándole a la sirena no se lo llevaba y le dijo su sobrino que tuviera cuidado.

-Yo voy a ordeñar las vacas y ahorita regreso. Entonces cuando el sobrino regresó con la leche , buscó a su tío, y descubrió que se había ahogado, lo que sucedió muy rápido.

Sus familiares, están muy dolidos de haber perdido a Don Julián, pero dentro de su tristeza ellos están conformes pues su tío murió donde él quería, junto con sus muñecas y la sirena del que tanto hablaba se lo había llevado.

El señor Julián era el clásico nativo de Xochimilco, delgado, lampiño, de barbita y bigote ralo, su cuerpo está siendo velado en la casa de su hermana en el Barrio de Xaltocan, en la calle prolongación 16 de septiembre con el número 136.

Su misa de cuerpo presente será a las 11:00 horas en la iglesia de Barrio de La Asunción y será sepultado en el Panteón municipal de Xochimilco Xilotepec.

jueves, 23 de enero de 2014

Fenómenos paranormales en una residencia de Iowa






La Universidad de Iowa en Estados Unidos cuenta con varios equipos deportivos en diferentes modalidades, incluyendo el béisbol y el hockey masculino. Cinco de los miembros del equipo de béisbol y un jugador de hockey recientemente alquilaron una casa no muy lejos de la universidad. La casa estaba repartida con ocho dormitorios, tres baños y dos cocinas. Según Aaron Smith, uno de los jugadores del equipo de beisbol, en los últimos meses han sido testigos de “extraños fenómenos”, como haber sido testigos de ver una sombra en forma de un ser humano.



Fenómenos paranormales en la casa

Trevor Kenyon, otro de los miembros del equipo de béisbol de los Hawkeye, como cada noche cuando se iba a la cama dejaba su televisor en un canal en concreto. Después de cepillarse los dientes, observó que la televisión había cambiado de canal, pero no le dio ninguna importancia. Kenyon apagó el televisor y dejó el mando a distancia en el suelo junto a su cama. Cuando se dio la vuelta, descubrió que el mando a distancia estaba junto a él en la almohada. Los miembros de la casa comenzaron a notar que las sillas se movían solas por la cocina a altas horas de la noche. Una de los sucesos más peculiares que experimentaron fue en una habitación del ático de la casa. Kenyon, afirmó que por el motivo que sea, había veces que no tenía fuerza para levantarse de su cama o en ocasiones incluso no podía salir de su habitación.

“Nunca quería salir de la habitación, no tenía motivación. Por lo general soy muy activo, pero me deprimía sin motivo. Además me preguntaba: ¿Qué demonios estoy haciendo?”, dijo Trevor Kenyon.

Otros compañeros que han vivido en la misma habitación en el pasado experimentaron los mismos sentimientos de agotamiento y depresión. Los deportistas dijeron que estaban confundidos por todos los extraños sucesos pero que no pensaron en la posibilidad paranormal hasta que la evidencia se volvió realidad. Esa experiencia hizo que Aaron Smith y el resto de sus compañeros empezaran a preocuparse, debido a lo que estaba ocurriendo en la residencia podría ser de origen paranormal.



“Estábamos realmente aterrados cuando Taylor Zeutenhorst dijo que vio a una niña en su habitación. Había momentos por la mañana que algo golpeaba la puerta y oíamos corretear por las escaleras. Todos suponían que era yo, pero en todas las ocasiones yo estaba en la cama”, dijo Smith.

Un día, un hombre de unos 50 años de edad se presentó en la casa diciendo que era un antiguo inquilino, les dijo que había sido una funeraria en la década de 1920.



La investigación paranormal


Debido al aumento de los extraños fenómenos, decidieron llamar a expertos en lo paranormal. El grupo paranormal estaba formado por cuatro mujeres que investigaban sucesos paranormales sin ánimo de lucro en Iowa. Los cuatro miembros del grupo entraron en la casa con su equipo, que incluía termómetros, cámaras infrarrojas, grabadoras de voz, varillas de zahorí y un equipo para detectar campos electromagnéticos. Los miembros del grupo determinaron que las entidades que residían en la casa no querían hacer ningún daño a los miembros de la casa. Pero sin embargo, los deportistas decidieron que habían tenido suficiente contacto con lo paranormal y decidieron no renovar su contrato para el próximo año.

Los fenómenos paranormales de Pripyat








En la mañana del 26 de abril de 1986, el reactor número cuatro de la central nuclear de Chernóbil en la ex Unión Soviética explotó. El incidente es el único evento con nivel siete, considerado un “accidente grave” y con el grado más alto posible en la Escala Internacional de Accidentes Nucleares. El resultado de tal desastre fue la lluvia radiactiva 400 veces mayor que la de Hiroshima, la destrucción total del reactor, una nube de polvo radiactiva y el vapor que se propagó a través de gran de la geografía mundial, llegando a Suecia y a muchas partes de Europa Occidental en apenas 48 horas después del evento . La catástrofe dejó la cercana ciudad soviética de Pripyat en una ciudad fantasma radiactiva. En la actualidad, además de la radiación muchos expertos en lo paranormal afirman que en el pueblo de Pripyat se experimentan fenómenos inexplicables además de haberse convertido en una puerta hacia lo desconocido.



El desastre de Chernóbil

Los funcionarios soviéticos fueron inicialmente herméticos sobre las muertes relacionadas con Chernóbil. A través de los años, sin embargo, la Guerra Fría permitió desclasificar la información relativa al accidente. Durante los primeros tres meses, 31 personas murieron a causa de la enfermedad por radiación aguda. Sin embargo, el impacto total de Chernóbil nunca podrá ser medida, ya que el incidente se sigue cobrando víctimas entre generaciones a través de los cánceres y los nacimientos de bebes con Síndrome de Down en los antiguos países comunistas. Pero a pesar de la falta de información inicial, la respuesta soviética al desastre fue rápida. Fue construido un gran sarcófago de hormigón alrededor del lugar de la explosión para contener cualquier posible fuga de radiación y la ciudad de Pripyat fue evacuada inmediatamente.



Pripyat, “la ciudad fantasma”

En la actualidad, Pripyat ha sido congelada en el tiempo, irradia más radiactividad más allá de cualquier límite aceptable. Platos y utensilios para comer aún se encuentran en las mesas, la ropa se encuentra en los armarios, los cochecitos de los niños se encuentran aún en la estación de tren donde cientos de padres subieron rápidamente a los vagones de carga de los trenes dejando atrás todo lo que tenían. La población de la ciudad cuando amaneció antes del accidente era de 50.000 habitantes, al atardecer y en la actualidad el número de habitantes es cero. Ese fatídico día, vidas enteras fueron abandonadas y otras muchas se quedaron atrapadas en el tiempo. Uno de los aspectos más extraños de la ciudad es el parque de atracciones, que se inauguró el día después de la evacuación y por lo tanto nunca se ha utilizado. La noria oxidada conocida como “la rueda de la fortuna” se ha convertido en la imagen más popular de Pripyat.



Fenómenos inexplicables en Pripyat

La ciudad de Pripyat es considerada uno de los lugares más interesante para los investigadores de lo paranormal. Muchos expertos en el campo creen que los eventos relacionados con la radiación y los fenómenos paranormales tienen una relación directa, donde está uno se encuentra el otro. Aunque algunos afirman que la radiación es un subproducto de la actividad paranormal, otros creen que las partículas radiactivas actúan como “combustible” para el más allá. Antes de la explosión del reactor muchas personas reportaron avistamientos del llamado “Pájaro Negro de Chernóbil”, una gran criatura semejante a un hombre sin cabeza. Esta criatura se asemeja al conocido “Mothman” que se vio antes del desastre en el puente de Point Pleasant, en Virginia Occidental. Muchas personas creen que Mothman anuncia futuros desastres. Al igual que en Point Pleasant, después del desastre no se volvió a ver. También durante los avistamientos de “Mothman” mucha gente experimentó pesadillas aterradoras y llamadas extrañas de teléfono.

En las investigaciones paranormales el problema que existe es en el tiempo que se puede realizar este tipo de indagaciones ya que los niveles de radiación son tan altos que los visitantes sólo pueden estar un tiempo determinado. En muchas investigaciones paranormales cuando los equipos comienzan a experimentar ciertos fenómenos inexplicables, las alarmas de radiación suenan y tienen que abandonar el lugar al momento. Pero incluso con estos imprevistos, son muchos los que afirman haber vistomisteriosas sombras y siluetas de personas, apariciones de antiguos médicos y bomberos caminando en medio de las calles y edificios abandonados. También se han informado sobre una luz ámbar que aparece sin explicación sobre las instalaciones abandonadas. Algunos militares han denunciado haber sido tocados por presencias invisibles, una sensación general de malestar, así como la sensación de ser observado desde las ventanas vacías del hospital. También existen informes de que los visitantes fueron seguidos por algo inexplicable además del sonido fantasma de niños riendo y jugando.



¿Podría haber una conexión entre la radiación y lo paranormal?

Muchos investigadores de lo paranormal llevan contadores Geiger en sus cinturones para medir picos de radiación, con la idea de que el aumento de las lecturas de radiación da más probabilidades de actividad sobrenatural. Si realmente están en lo cierto, Pripyat es la zona cero de los fenómenos paranormales. No hay ninguna duda que Chernóbil y sus alrededores no serán nunca lo suficientemente seguros como para poder realizar una adecuada investigación paranormal que podría explicar el vínculo entre la radiactividad y lo paranormal. Con el paso del tiempo, el sarcófago de hormigón del reactor ha empezado a erosionarse, incluso los científicos han estimado que se colapsará completamente dentro de la próxima década. Hasta que llegue el momento, Pripyat y Chernóbil descansa silenciosamente en Ucrania, una reliquia de otra época de la historia, así como un recordatorio del mal uso del aprovechamiento de la energía que existe en nuestro entorno. Y en el vacío y el aislamiento se encuentran las almas perdidas de Chernóbil, congeladas en el tiempo.

martes, 21 de enero de 2014

Accidente nuclear de Chernobil



El accidente nuclear de Chernobyl (Ucrania) ocurrió durante la noche del 25 al 26 de abril de 1986 en el cuarto reactor de la planta.

El 25 de abril, a la una de la madrugada, los ingenieros iniciaron la entrada de las barras de regulación en el núcleo del reactor, refrigerado por agua y moderado por grafito (que pertenece al tipo que los soviéticos llaman RMBK-1000), para llevar a cabo una prueba planeada con anterioridad, bajo la dirección de las oficinas centrales de Moscú. La potencia térmica en este caso desciende normalmente de 3.200 a 1.600 MW.


Hacia las 23 horas se habían ajustado los monitores a los niveles más bajos de potencia. Pero el operador se olvidó de reprogramar el ordenador para que se mantuviera la potencia entre 700 MW y 1.000 MW térmicos. Por este motivo, la potencia descendió al nivel, muy peligroso, de 30 MW.

La mayoría de las barras de control fueron extraídas con el fin de aumentar de nuevo la potencia. Sin embargo, en las barras ya se había formado un producto de desintegración, el xenón, que “envenenó” la reacción. En contra de lo que prescriben las normas de seguridad, en una medida irreflexiva, se extrajeron todas las barras de control.

El día 26 de abril, a la una y tres minutos, esta combinación poco usual de baja potencia y flujo de neutrones intenso, provocó la intervención manual del operador, desconectando las señales de alarma. A la una y 22 minutos, el ordenador indicó un exceso de radioactividad, pero los operadores decidieron finalizar el experimento, desconectando la última señal de alarma en el instante en el que el dispositivo de seguridad se disponía a desconectar el reactor.

Dado que los sistemas de seguridad de la planta quedaron inutilizados y se habían extraído todas las barras de control, el reactor de la central quedó en condiciones de operación inestable y extremadamente insegura. En ese momento, tuvo lugar un transitorio que ocasionó un brusco incremento de potencia. El combustible nuclear se desintegró y salió de las vainas, entrando en contacto con el agua empleada para refrigerar el núcleo del reactor. A la una y 23 minutos, se produjo una gran explosión, y unos segundos más tarde, una segunda explosión hizo volar por los aires la losa del reactor y las paredes de hormigón de la sala del reactor, lanzando fragmentos de grafito y combustible nuclear fuera de la central, ascendiendo el polvo radiactivo por la atmósfera.

Se estima que la cantidad de material radiactivo liberado fue 200 veces superior al de las explosiones de Hiroshima y Nagasaki.

El accidente nuclear fue clasificado como nivel 7 (“accidente nuclear grave”) en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (Escala INES) del OIEA, es decir, el accidente de peores consecuencias ambientales, y que sirve como referencia para proyectar y controlar los dispositivos y sistemas de protección de las instalaciones nucleares.

Aunque el accidente tuvo lugar por un claro error humano, hay que tener en cuenta los factores sociales y políticos de la Unión Soviética en aquel momento. La falta de una estructura social democrática implicaba una ausencia de control de la sociedad sobre la operación de las centrales nucleares y de una “cultura de seguridad”. Posiblemente, el temor de los operadores a no cumplir las instrucciones recibidas desde Moscú, les llevó a desmontar los sistemas de seguridad esenciales para el control del reactor.

Tampoco existía ningún Órgano Regulador de la Seguridad Nuclear que llevase a cabo con autoridad propia e independencia la inspección y evaluación de la seguridad de las instalaciones nucleares.

En cuanto a los aspectos técnicos de seguridad del reactor, hay que tener en cuenta que en los reactores RMBK no existe ningún sistema de confinamiento que cubra el circuito primario y tampoco hay edificio de contención capaz de retener los productos de fisión en caso de accidente, como ocurre en los reactores occidentales.
Consecuencias del accidente nuclear de Chernobyl

El comienzo de un incendio, que no se consiguió apagar hasta el 9 de mayo, aumentó los efectos de dispersión de los productos radiactivos, y la energía calorífica acumulada por el grafito dio mayor magnitud al incendio y a la dispersión atmosférica.

De los productos radiactivos liberados eran especialmente peligrosos el yodo-131 (cuyo período de semidesintegración es de 8,04 días) y el cesio-137 (con un período de semidesintegración de unos 30 años), de los cuales, aproximadamente la mitad, salieron de la cantidad contenida en el reactor. Además, se estimó que todo el gas xenón fue expulsado al exterior del reactor. Estos productos se depositaron de forma desigual, dependiendo de su volatilidad y de las lluvias durante esos días.

Los más pesados se encontraron en un radio de 110 km, y los más volátiles alcanzaron grandes distancias. Así, además del impacto inmediato en Ucrania y Bielorrusia, la contaminación radiactiva alcanzó zonas de la parte europea de la antigua Unión Soviética, y de Estados Unidos y Japón. En España, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) detectó pequeñas cantidades de yodo-131 y cesio-137, por debajo de los límites aceptables de dosis de radiación, en las regiones mediterráneas y en Baleares.

Para determinar los efectos de la radiación sobre la salud de las personas, la Organización Mundial de la Salud desarrolló el IPHECA (Programa Internacional sobre los Efectos en la Salud del Accidente de Chernobyl), de modo que pudieran investigarse las posibles consecuencias sanitarias del accidente. Estas consecuencias incluían efectos relacionados con la ansiedad producida en los habitantes de las zonas más contaminadas como resultado de la evacuación de sus casas, y del miedo a posibles daños futuros en la salud por los efectos biológicos de la radiación. Además, el programa proporcionaba asistencia técnica al sistema sanitario nacional de Bielorrusia, a la Federación Rusa y a Ucrania, para aliviar las consecuencias sanitarias del accidente de Chernobyl.

Los resultados obtenidos con los proyectos piloto IPHECA han mejorado considerablemente el conocimiento científico de los efectos de un accidente radiactivo en la salud humana, para que puedan sentarse las bases de las guías de planificación y del desarrollo de futuras investigaciones.

Las consecuencias inmediatas del accidente sobre la salud de las personas fueron las siguientes:
237 personas mostraron síntomas del Síndrome de Irradiación Aguda (SIA), confirmándose el diagnóstico en 134 casos. 31 personas fallecieron durante el accidente, de las cuales, 28 (bomberos y operarios) fueron víctimas de la elevada dosis de radioactividad, y 3 por otras causas. Después de esta fase aguda, 14 personas más han fallecido en los diez años posteriores al accidente.
Entre 600.000 y 800.000 personas (trabajadores especializados, voluntarios, bomberos, militares y otros) llamadas liquidadores, encargadas de las tareas de control y limpieza, fallecidas en distintos períodos.
16.000 habitantes de la zona fueron evacuados varios días después del accidente, como medida de protección frente a los altos niveles de radiación, estableciéndose una zona de exclusión en los territorios más contaminados, en un radio de 30 km alrededor de la instalación.
565 casos1 de cáncer de tiroides en niños fundamentalmente (de edades comprendidas entre 0 y 14 años) y en algunos adultos, que vivían en las zonas más contaminadas (208 en Ucrania, 333 en Bielorrusia y 24 en la Federación Rusa), de los cuales, 10 casos han resultado mortales debido a la radiación.
Otros tipos de cáncer, en particular leucemia, no han registrado desviaciones estadísticamente significativas respecto a la incidencia esperada en condiciones normales.
Efectos psicosociales producidos por causas no relacionadas con la radiación, debidos a la falta de información, a la evacuación de los afectados y al miedo de los efectos biológicos de la radiación a largo plazo. Estos efectos fueron consecuencia de la reacción de sorpresa de las autoridades nacionales ante el accidente, en cuanto a la extensión, duración y contaminación a largas distancias. Como los procedimientos de emergencia eran inexistentes, había poca información disponible, haciéndose notar la desconfianza y la presión pública para que se tomaran medidas, pero las decisiones oficiales no tuvieron en cuenta los efectos psicológicos de la población, llevándose a cabo interpretaciones erróneas de las recomendaciones de la International Commission On Radiological Protection (ICRP) para los niveles de intervención de los alimentos.Todo esto se vio traducido en un importante número de alteraciones para la salud, como ansiedad, depresiones y varios efectos psicosomáticos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) compró equipos y suministros médicos para los 3 países (Bielorrusia, Federación Rusa y Ucrania) por valor de cerca de 16 millones de dólares. El resto de los gastos de los proyectos piloto se dedicó a ayudas a los programas, reuniones científicas, cursos de entrenamiento en instituciones extranjeras de investigación y en instituciones clínicas para 200 especialistas, y a proporcionar capital para continuar con las actividades del programa IPHECA. 

Según la Agencia de Energía Atómica (NEA) de la OECD, los rangos de dosis de radiación, recibidos por los distintos grupos, fueron los siguientes:
Liquidadores: del total de los liquidadores, unos 200.000 recibieron dosis variables desde 15 a 170 milisievert (mSv)3.
Evacuados: las 116.000 personas evacuadas, la mayor parte de un radio de acción de la central de 30 km, recibieron dosis altas (el 10% más de 50 mSv y el 5% más de 100 mSv), especialmente en el tiroides por incorporación de yodo-131. La zona más evacuada fue Prypiat, a 2 km escasos de la central, convirtiéndose en una “ciudad fantasma” al abandonar la ciudad las 60.000 personas que vivían allí.
Habitantes de las áreas contaminadas: alrededor de 270.000 personas continuaron viviendo en áreas contaminadas, de modo que los niños recibieron altas dosis en tiroides, debido a la ingestión de leche contaminada con yodo-131 durante las primeras semanas después del accidente. Tras el control de los alimentos, durante el período 1986-1989, el rango de dosis de cesio-137 en el suelo fue de 5 a 250 mSv/año, con una media de 40 mSv/año.
Resto de la población: los materiales radiactivos volátiles se extendieron por todo el Hemisferio Norte, aunque las dosis recibidas por la población fueron muy bajas y carecen de importancia desde el punto de vista de la protección radiológica. Las dosis de radiación, durante el primer año, oscilaron en Europa entre 0,005 y 0,5 mSv, en Asia entre 0,005 y 0,1 mSv, y en el Norte de América fueron del orden de 0,001 mSv.
Situación actual y perspectivas de futuro de Chernobyl

Durante los siete meses siguientes al accidente, los restos del reactor nuclear 4 accidentado fueron enterrados por los liquidadores, mediante la construcción de un “sarcófago” de 300.000 toneladas de hormigón y estructuras metálicas de plomo para evitar la dispersión de los productos de fisión. En principio, este sarcófago fue una solución provisional y debía estar bajo estricto control dada su inestabilidad a largo plazo, ya que podía producirse un hundimiento.

La recuperación de la zona del accidente y de los productos de limpieza han dado lugar a una gran cantidad de residuos radiactivos y equipos contaminados, almacenados en cerca de 800 sitios distintos dentro y fuera de la zona de exclusión de 30 km alrededor del reactor.

Estos residuos se encuentran parcialmente almacenados en contenedores o enterrados en trincheras, pudiendo provocar riesgo de contaminación de las aguas subterráneas.

Se ha evaluado que el sarcófago y la proliferación de los sitios de almacenamiento de residuos representan una fuente de radioactividad peligrosa en las áreas cercanas, y algunos expertos de la NEA temían que el hundimiento del reactor accidentado ocasionara graves daños en el único reactor en funcionamiento hasta el 15 de diciembre de 2000, el reactor 3.

En la Conferencia Internacional de Viena, celebrada en abril de 1996, se concluyó que la rehabilitación total de la zona no era posible debido a la existencia de “puntos calientes” de contaminación, de riesgos de contaminación de aguas subterráneas, de restricciones en los alimentos y de riesgos asociados al posible colapso del sarcófago, dado su deterioro en los años siguientes al accidente. Se apuntó que era necesario llevar a cabo un completo programa de investigación para desarrollar un diseño adecuado que constituyera un sistema de confinamiento seguro desde el punto de vista ecológico, evitando las filtraciones de agua de lluvia en su interior y evitando el hundimiento del sarcófago existente, lo que provocaría el escape de polvo radiactivo y de los restos de combustible al medio ambiente.

Ante esta situación, las autoridades y la industria nuclear de los países occidentales están realizando esfuerzos notables para ayudar a los países del Este a mejorar la seguridad de sus reactores, incluyendo los RMBK, y se puede decir que en la actualidad, la situación de estos países es mucho mejor que en el año 1986.

Entre los programas de ayuda de la Unión Europea destacan los programas TACIS (1989) y PHARE (1990). Todas las contribuciones económicas se transfieren a un fondo gestionado por el BERD (Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo) conocido como “Chernobyl Shelter Fund (CSF)” o “Fondo de Protección de Chernobyl”. El BERD administrará el fondo en nombre de los países contribuyentes y donantes, siendo responsable ante la Asamblea que se reúne 3 ó 4 veces al año. En la actualidad, cuenta con 22 miembros, entre ellos la Unión Europea y Ucrania.

El Programa TACIS financió, en 1996, un primer estudio con el objetivo de analizar, en una primera fase, las posibles medidas a corto y largo plazo, para remediar la deplorable situación del sarcófago, y transformarlo finalmente en un emplazamiento seguro.

En un principio, había dos alternativas: enterrar el sarcófago en un bloque de hormigón y construir un nuevo recinto que cubriera completamente el reactor 4 accidentado y el reactor 3.

En mayo de 1997, un grupo de expertos europeos, americanos y japoneses, financiados por el programa, prepararon el SIP (Shelter Implementation Plan-Plan de Ejecución del Sistema de Protección). Los objetivos del plan para convertir el sarcófago en un emplazamiento seguro fueron los siguientes:
Reducir el riesgo de hundimiento del sarcófago.
En caso de hundimiento, limitar las consecuencias.
Mejorar la seguridad nuclear del sarcófago.
Mejorar la seguridad de los trabajadores y la protección ambiental en el sarcófago.
Convertir el emplazamiento del sarcófago en una zona segura desde el punto de vista medioambiental.

Además, el SIP estableció tres hitos a conseguir:
Decisión estratégica a seguir en cuanto a la estabilidad y la protección.
Estrategia a seguir en cuanto al problema del combustible dañado y esparcido por el interior del sarcófago.
Decisión del nuevo tipo de recinto a construir.

De acuerdo con el programa, el proyecto debe estar finalizado en 2007. Hasta mayo de 2001, se llevaron a cabo las tareas de estabilización y otras medidas a corto plazo, constituyendo la primera fase del SIP. También se realizaron los estudios técnicos preliminares necesarios para determinar una estrategia de mejora de los sistemas de seguridad y preparar, en una segunda fase, el sarcófago como emplazamiento seguro.

En cuanto al tipo de recinto de protección, se decidió finalmente construir un amplio arco de bóveda metálico en cuyo interior quedaría la unidad 4 dañada, ya que ofrecía muchas ventajas en cuanto a la reducción de las dosis de irradiación, la seguridad durante la construcción, la liberación de las actuales estructuras inestables, un mayor espacio para el desmantelamiento y la flexibilidad necesaria para hacer frente a las incertidumbres de retirada del combustible dañado y disperso.

Este arco abovedado metálico, en construcción desde 2002 y hasta 2005, con un coste de 700 millones de dólares, albergará las unidades 3 y 4 de la central de Chernobyl, bajo su muro impermeable de doble pared presurizada internamente y con una cimentación de 27 metros de profundidad.

La unidad 3 de la central de Chernobyl, se paró definitivamente el 15 de diciembre de 2000. Tanto los expertos ucranianos como los extranjeros, fijaron el coste del cierre entre 2.000 y 5.000 millones de dólares, hasta retirar el combustible radiactivo que quede en la central con fecha límite en 2008. Esta decisión completó el cierre total de la instalación nuclear que había dado lugar, el 26 de abril de 1986, a la mayor catástrofe nuclear de la Historia.

Anteriormente, el reactor 1 se había cerrado el 31 de noviembre de 1996, tras graves deficiencias de la refrigeración que dieron lugar a un nivel 3 en la Escala INES, y el reactor 2, que se había cerrado en octubre de 1991 tras un incendio. El reactor 3 cerrado el 15 de diciembre de 2000, había tenido ya varios incendios y la estructura estaba afectada por la corrosión.

lunes, 20 de enero de 2014

San Zhi, Taiwan



La ciudad fantasma de San Zhi, en Taiwán, comenzó a construirse a finales de los 80. La idea era levantar una lujosa y futurista urbanización a las afueras de Taipei pero, a medida que avanzaba la construcción, las cosas comenzaron a ponerse un poco turbias. Se dice que la construcción se detuvo debido a las muertes y desapariciones de obreros durante las primeras semanas de trabajo; otros afirman que fueron los obreros quienes huyeron al ser atacados por extrañas criaturas.
Actualmente el lugar se encuentra completamente deshabitado, al menos, por humanos.

Pues aquí están 6 lugares del mundo en los que no me gustaría estar bajo ninguna circunstancia y menos si olvidaron pagar la luz.
Los lugares más Escalofriantes y Raros del Planeta!
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Prípiat, Ucrania



Prípiat es una ciudad fantasma en la zona de alienación al norte de Ucrania en la región de Kiev. Esta ciudad es conocida por haber sufrido el peor desastre nuclear de la historia cuando se produjo el sobrecalentamiento y explosión del reactor número 4 de la central nuclear de Chernobyl. La ciudad tuvo que ser completamente evacuada, lo cual derivó en el deterioro de una ciudad que ahora es un pueblo fantasma. Este lugar permaneció cerrado por sus altísimos niveles de radiactividad hasta hace algunos años y lo que antes era un lugar habitado por trabajadores de la planta es ahora sólo un tétrico escenario.

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El Osario de Sedlec, República Checa



Esta capilla es famosa por estar decorada artísticamente con más de 100 mil esqueletos humanos, tanto el mobiliario como los aditamentos decorativos están hechos completamente con osamenta. El resultado de este estilo macabro es obra del carpintero Frantisek Rint. Definitivamente entrar ahí, me causaría una sensación que va más allá de un simple escalofrío.

El bosque de Aokigahara, Japón



Este bosque, mejor conocido como “el mar negro de árboles” , es el lugar predilecto por los japoneses para cometer suicidio. Se calcula que aproximadamente 100 personas se quitan la vida anualmente en este lugar. Quizá tenga que ver con el hecho de que en Tokyo quitarse la vida resulta bastante caro, ya que sin con tu muerte ocasionas algún daño a la ciudad, tu familia tendría que pagar los daños y en Aokigahara, es gratis. Cualquiera que se adentra en este bosque puede encontrarse sin dificultad osamenta, prendas ensangrentadas y demás sorpresas no muy agradables. A lo largo del bosque están colocados letreros que intentan hacer cambiar de opinión a los visitantes suicidas y lograr que lo reconsideren una vez más, sin mucho éxito.

La mansión de WInchester, California



Esta mansión es conocida en California por estar "embrujada". Se presume que la casa estuvo en construcción durante 38 años consecutivos hasta la muerte de la dueña, Sarah Winchester, viuda del magnate de la industria de armas, William Wirt Winchester. Se dice que Sarah construyó esta mansión con el afán de apaciguar a los espíritus de todos aquellos indios masacrados durante la conocida Conquista del Oeste. Esta mansión, no sólo es conocida por estar embrujada, también se le conoce por tener una arquitectura bastante peculiar, dentro de la casa existen ventanas que al abrirlas aparecen paredes, escaleras que no llevan a ningún lugar y otras rarezas.

viernes, 17 de enero de 2014

La fortaleza del Real Felipe en Lima







En sus más de 250 años de existencia, la fortaleza del Real Felipe ha sido desde siempre una fuente inagotable de historias, relacionadas, con las incontables y fieras batallas que aquí se libraron.Desde las preocupaciones del virreinato para controlar los ataques de los piratas, pasando por el asedio de los libertadores para alcanzar la independencia, hasta la batalla que evitó el desembarco de militares chilenos en nuestras costas, en plena Guerra del Pacífico, el Real Felipe, es sin lugar a dudas uno de los puntos preferenciales para conocer gran parte de la historia de nuestro país.Pero lejos de esto, existen también otras historias, mucho menos ortodoxas, que han comenzado a llamar la atención de los miles de visitantes que anualmente, recorren cada uno de los pasillos de este enclave militar.


Son historias vinculadas a fenómenos paranormales, historias que narran las apariciones de mujeres a mitad de la noche, de ruidos extraños como de cadenas o gritos, e incluso, historias de muerte.Entre las narraciones más populares que rondan el fuerte, se encuentra la de la Dama Blanca, que según los testimonios se trataría del espectro de una mujer que suele aparecer a medianoche, en la puerta del Torreón del Rey.Los testigos señalan que la misteriosa imagen aparece sobre el puente que separa la torre del complejo, vestida completamente de blanco, sin pies y cantando una melodía tenebrosa. Algunos aseguran que el supuesto fantasma pertenece a la mítica Perricholi, amante del virrey Amat, y que según dicen, solía esperar en este punto de la fortaleza, el encuentro con su amado.Otra historia que circula por quienes han visitado el lugar es aquella que cuenta el suicidio de uno de los militares encargados de hacer la guardia en el Torreón de la Reina.


Se dice que el soldado, temeroso de enfrentar los fenómenos inexplicables que allí se presentaban subió una noche a la terraza de la torre y una vez allí decidió lanzarse al precipicio para acabar con su vida.Estas historias han sido corroboradas por los propios militares y guías turísticos que trabajan en la fortaleza, quienes además, aseguran haberse encontrado en más de una oportunidad con uno de estos fenómenos.Verdad o no, lo cierto es que la fortaleza pareciera hoy contradecirse con el propio peso de su pasado. El silencio que hoy puede sentirse entre sus pasillos y ambientes se contrasta notoriamente con el estruendo de los cañones y los gritos de dolor que alguna vez ensordecieron cada rincón de este lugar y los espectros de hoy bien pudieron ser los hombres vivos que en ese entonces defendieron con su vida, lo que creyeron defendible. Quizá en ese tiempo, ellos también pisaron el mismo suelo que hoy pisamos, recorrieron el mismo pasillo que hoy transitamos y por qué no, vieron el mismo cielo, que hoy contemplamos.

Oradour-sur-Glane, el pueblo de los martires.







Justos por pecadores
En 1944, Oradour-sur-Glane era un pueblo idílico que se había mantenido prácticamente inalterado por la guerra; sus habitantes no eran colaboradores con el enemigo, ni tenían relaciones con el movimiento de Resistencia. Oradour-sur-Glane era un pueblo en la región de Limousin, bajo control directo alemán desde 1942, después de la ocupación de la Francia de Vichy por la Wehrmacht. Su nombre se convirtió en sinónimo de barbarie, debido a su destrucción, en 1944, cuando 642 de sus habitantes (hombres, mujeres y niños) fueron asesinados por miembros de las Waffen SS.
Cuando se lanzó el ataque aliado a Europa, la Resistencia francesa incrementó sus actividades, para mantener a las fuerzas alemanas ocupadas y dificultar sus comunicaciones.

La 2ª División Panzer de las SS “Das Reich” tenía órdenes de atravesar el país para llegar a los combates que tenían lugar en Normandía. Durante el camino, la unidad se vio constantemente hostigada por miembros de la Resistencia. En la mañana del 10 de junio, dos civiles franceses denunciaron a oficiales de esa unidad que los habitantes de Oradour-sur-Glane estaban celebrando la victoria aliada y que colaboraban con el maquis de la zona; al mismo tiempo, el SD de Limoges informaba de que había un cuartel general en ese pueblo. Además, un alto oficial de las SS había desaparecido y se suponía que estaba preso del maquis de la zona.
Ese mismo 10 de junio, el 1r batallón del Regimiento de las SS “Der Führer”, comandado por el SS-Sturmbannführer Otto Dickmann, rodeó la ciudad de Oradour-sur-Glane y ordenó que todos sus habitantes se congregasen en una plaza pública, cerca del centro del pueblo. Todas las mujeres y los niños fueron encerrados en la iglesia, mientras los hombres eran ametrallados y los heridos fueron quemados; sólo cinco hombres escaparon, y 197 murieron.

Posteriormente, los SS entraron en la iglesia y la incendiaron; las mujeres y niños que intentaban huir eran ametrallados; sólo una mujer sobrevivió, 240 mujeres y 205 niños murieron. Un pequeño grupo que había escapado del pueblo ante la llegada de los SS, fue cazado aquella noche.
Oradour-sur-Glane no fue el único castigo colectivo de este tipo cometido por las tropas alemanas. Otros ejemplos bien documentados incluyen la villa soviética de Kortelisy (actualmente en Ucrania), Lídice en Checoslovaquia (actualmente República Checa), el pueblo holandés de Putten y los pueblos italianos de Sant’Anna di Stazzema y Marzabotto. Además, las tropas alemanas ejecutaron rehenes (individualmente y en grupos) allí donde se encontraron con la Resistencia francesa.
La versión oficial de la masacre deja claro que la población del pueblo era completamente inocente. Aunque la región de Limosin era el centro del movimiento de resistencia comunista, los habitantes de Oradour-sur-Glane estaban completamente aislados de la guerra que se desarrollaba a su alrededor.
Por tanto, no había ninguna excusa para que los ocupantes alemanes escogiesen Oradour-sur-Glane para llevar a cabo la represalia. Una de las posibles razones para el ataque es la similitud del nombre del pueblo con el de Oradour-sur-Vayres, un pueblo cercano que sí tenía una actividad destacable en la resistencia. Por tanto, no había ninguna excusa para que los ocupantes alemanes escogiesen Oradour-sur-Glane para llevar a cabo la represalia. Una de las posibles razones para el ataque es la similitud del nombre del pueblo con el de Oradour-sur-Vayres, un pueblo cercano que sí tenía una actividad destacable en la resistencia.



El pueblo se mantiene como memorial al horror de la guerra, y para que no se olviden los hechos que allí sucedieron.

El Triangulo de BrightWater


Es un área de cerca de 200 millas cuadradas (520 km2) en el sureste de Massachusetts en los Estados Unidos. Desde la época colonial la zona ha sido un sitio de presuntos fenómenos paranormales, que van desde ovnis y extraños helicopteros negros (muchos de ellos con múltiples puntos de corroboración, incluida la policía y un equipo de noticias local), a duendes y orbes, bolas de fuego y otros fenómenos espectrales,"aves de trueno", varios avistamientos de "Piegrande", serpientes gigantes y, así como la mutilación de ganado y otros animales. Central a la zona es el misterioso y en gran parte sin tocar pantano Hockomock, que significa "el lugar donde moran los espíritus", y que se llamaba "El Pantano del Diablo" por los primeros colonos. El triángulo también se ha conocido como el centro de varios cementerios indígenas.
Uno de los fenómenos más comunes observados en los informes en el área es de luces espectrales, o lo que coincide con la descripción de "will-o'-the-wisp", conocido a veces como luces fantasma que se ven típicamente en las zonas pantanosas. El comportamiento de este fenómeno es coherente con las luces misteriosas supuestamente observadas en el Triángulo de Bridgewater, incluidos los que se dice que aparece a lo largo de las vías del tren cada mes de enero.

Mary King´s Close, los laberintos de la muerte.




Edimburgo es una metrópoli anclada en épocas pretéritas. Pasear por sus calles es evocar los pensamientos oscuros que hubieron de tomar la mente de Robert-Louis Stevenson para crear el infierno antagónico de Jeckyll y Hyde. Al pisar la Royal mile, la milla real que vertebra la ciudad vieja desde el castillo hasta el palacio de Hollyrood, pocos son conscientes de que bajo este empedrado hubo otra ciudad, callejones de contraluces donde habitan las almas perdidas…



El año, 1347. La peste negra avanza por Europa Central dejando un reguero de padecimientos y muerte sin parangón hasta la fecha. Siguiendo la ruta de Crimea se ha extendido como la pólvora, una vez los mongoles han arrojado con las catapultas los cadáveres de los apestados contra las murallas de Teodosia, allí donde la última colonia de genoveses veían aterrados los efectos de la terrible enfermedad sobre los cuerpos de los afectados. Y de ahí a Italia, Francia, España, Inglaterra… La mitad de la población del viejo continente sucumbe bajo la afilada guadaña de la “muerte negra”, el castigo que en su infinita misericordia los dioses han dejado caer sobre el hombre, frágil vástago de sus propias debilidades… A tal punto llegó la situación, que en el año 1561, el monje carmelita y profesor de teología en la Universidad de París Jean de Venette, aseguró que “tan grande era la mortalidad, que durante largo tiempo, 500 difuntos eran llevados en carretas, con gran devoción, al cementerio de los Santos Inocentes para ser enterrados. Un gran número de santas hermanas, sin temor atendieron con dulzura y humildad a los enfermos y sin pensar en el horror, hoy descansan en paz con Cristo, como nosotros piadosamente lo creemos”. La falta de salubridad en las grandes urbes, las ratas y pulgas –auténticas transmisoras de las imparable pandemia–, el hacinamiento de una población que acudía a las ciudades para otear un futuro más venturoso, los callejones que pasaban por ser enormes estercoleros dada la carencia de un sistema de saneamiento que eliminase tanta basura, convertía a éstas en auténticas incubadoras de virus que campaban a sus anchas, y contra los que el ser humano únicamente podía combatir con un sistema inmunológico deficiente, dada la carencia de medicamentos. Y es que cuando la muerte negra se manifestaba el horror se apoderaba de los entornos, y los apestados se convertían en parias a los que aislar.

El siniestro nombre derivaba de las enormes manchas de tonos pardo-negruzcos que afloraban en la dermis del “condenado”, a lo que posteriormente seguía, durante aproximadamente tres días de insufrible agonía, la esputación de sangre, tumores de gran tamaño por toda la anatomía –especialmente bajo las axilas y alrededor del pecho–, delirios… marcando el final de una vida, en la mayoría de las ocasiones, castigada por la pobreza. El horror se apoderó de media Europa y parte de la restante, siendo representado de manera grotesca en el arte de tan oscuros tiempos. Así nació el Ars Moriendi –“arte de morir”–, un gusto por lo macabro que llenó de esqueletos, de danzas mortuorias y de tenebrismo, pinturas, esculturas y obras literarias. Trescientos años en los que muchos creyeron ver la siniestra figura de Satanás gobernando aquel infierno…1665, Edimburgo La gran ciudad del norte del Reino Unido se debate entre las contiendas, más o menos bélicas, que mantienen desde siglos atrás con su vecina Inglaterra, y una epidemia que merma la población por decenas cada jornada. La madera para hacer ataúdes se ha acabado hace días, y se ven obligados a enterrar a los muertos cubiertos por mantas en grandes fosas comunes, y a veces a escasa profundidad. Los cuerpos, en su proceso natural de putrefacción, permiten la aparición de esporas y microorganismos que contaminan las aguas subterráneas de las que se nutre la capital de Escocia, dando pie a nuevas enfermedades. La situación bordea el caos. El callejón de Mary King, en las entrañas de la ciudad antigua, no permanecía ajeno a la feroz epidemia; más aún, sus habitantes, gente humilde cuando no paupérrima, habían empezado a sufrir las consecuencias de la peste bubónica, llamada así porque su síntoma más visible era la inflamación de los ganglios –o bubones–, dejando los cuerpos de los desgraciados llenos de estremecedoras llagas. Tiempo después, cuando todo pasó, pocos pudieron olvidar los estragos causados por la terrible dolencia, y muchos menos la silueta del doctor George Rae, que de manera altruista, enfrentándose a la muerte con una máscara de larga nariz curvada, en cuyo interior había colocado múltiples hierbas aromáticas para evitar el contagio, provocaba espanto en el corazón de niños y adultos, acercándose entre la penumbra, únicamente iluminado por un candil de aceite, para cauterizar las enormes heridas que destrozaban la anatomía de los pacientes. La población del callejón, al igual que en todo el país –y en todo el mundo conocido– se vio mermada en exceso, más aún después de la drástica medida del Consistorio de levantar un muro en éste y otros aledaños para evitar que los enfermos escaparan y extendieran aún más la epidemia. Al derribarlos los cadáveres se amontonaban en casas y empedrados, y la leyenda de que el lugar había quedado maldito empezó a circular de boca en boca… Y así, años, décadas… Los siglos pasaron, y la nueva y floreciente Edimburgo fue ocultando los callejones de los apestados, fortaleciendo sus cimientos sobre tanta muerte y desolación, ocultando de los rayos del astro rey un mundo que en tiempos estuvo sumido en las sombras. Hoy, en pleno siglo XXI, este reino de contraluces permanece intacto bajo las calles principales de la maravillosa capital escocesa.








Un lugar encantado Accedemos al lugar por un callejón que se sitúa junto al City Chambers. Éste fue levantado una vez demolieron, a mediados del siglo XIX, los delicados edificios que desde tiempos remotos se alzaban a los cielos, construcciones preparadas para soportar dos alturas, e incluso hasta diez, dada la excesiva densidad de población. Sin embargo, esta ciudad subterránea permaneció en pie, si no completamente, sí de segunda planta hacia abajo, que es el punto desde donde se inició el derrumbe. Hoy se rompe el silencio de este mundo de sombras a través de una escalera que parte de una tienda bien surtida de souvenir, en la que se pueden encontrar –algo habitual, pues estamos en Escocia– libros de casas, castillos y cementerios con fantasmas, guías oficiales que nos narran la historia del singular enclave que estamos a punto de visitar, baratijas con diseños varios…; en suma, la parafernalia propia de lugares como éste, el lago Ness, Roma o Jerusalén, cada uno en su propio ámbito… El guía, un simpático hombretón que ha sustituido el kilt –la típica falda escocesa– por un pantalón negro, camisa blanca, capa y sombrero, al más puro estilo de la España del lazarillo, esboza una sonrisa luciendo unas sonrosadas y voluminosas mejillas, pues ya se sabe que el güisqui por estas tierras es manjar de dioses. Con voz profunda nos invita a penetrar en un mundo anclado en ese tiempo de dolor y sufrimiento. Sin embargo, poco importa lo que diga, porque lo que se percibe al iniciar el descenso de los centenarios escalones es más importante. La atmósfera se condensa; la humedad se apropia del ambiente y hay que estar atento a las irregularidades del terreno ya que la iluminación es deficiente; más bien justa.



El intento de recrear aquellos días está muy logrado. Las casas se reparten a derecha e izquierda, vacías del bullicio de otras épocas pero, según dicen, repletas de los espíritus de aquellos que entre las paredes de este universo subterráneo sufrieron lo indecible. No es lugar apto para claustrofóbicos. Nuestros pasos retumban en un laberinto de corredores, haciendo que inconscientemente miremos adelante y atrás, allí donde, al menos en apariencia, únicamente queda la oscuridad. Después de los siglos transcurridos, las leyendas se han adherido al enclave, casi tanto como la gruesa capa de polvo que lo cubre todo. Los silencios retumban entre las bóvedas; aquí hubo una cuadra, y hay que tener cuidado para no tropezar con los abrevaderos que se sitúan a ras del suelo. Cuentan las crónicas que a la estancia continua, otra casa independiente, allá por el año 1685 se mudó el anciano procurador Thomas Coltheart. Si bien es cierto que no demasiado tiempo después abandonaría este mundo, hasta que la parca se lo llevó sufrió una consecución de fenómenos anómalos que minaron aún más si cabe su salud. La llegada de la madrugada se convirtió así en sinónimo de desvelo. No en vano, la primera de las apariciones que se produjeron fue la cabeza de un anciano barbado, de mirada lasciva, que parecía desplazarse sin atender a la horrorizada expresión de los espectadores involuntarios. Al cabo de los días fueron numerosos los supuestos espectros que vinieron a romper la tranquilidad de las noches, ya no sólo en la casa de los Coltheart, si no de los inquilinos del callejón, que a estas alturas sabían de las correrías de los misteriosos visitantes. Un fantasmal perro persiguiendo a un gato no menos etéreo, espeluznantes lamentos capaces de encoger el alma del más valiente… Sea como fuere el viejo procurador se fue de este mundo asustado, convencido de la autenticidad de los sucesos que le tocó vivir. Y para dar fe de ello, de la realidad de éstos, no tuvo idea mejor que comentarlo con un amigo. Lo extraño es que cuando lo hizo, llevaba varias jornadas muerto…


El fantasma de Annie Es probable que a la mayoría de ustedes el nombre de Aiko Gibo les haga pensar en alguno de los protagonistas de la magistral serie Mazinger Z. Podría ser… pero lo cierto es que se trata de una de las médiums más destacadas de Japón. Parapsicóloga, experta en asuntos varios, se encontraba realizando una serie para la televisión nipona, ubicando los lugares del Reino Unido en los que se producían fenómenos paranormales. Escocia y sus castillos, como es lógico, no podían faltar. Sin embargo, cuando el rodaje estaba a punto de finalizar, llegó a oídos de los productores que en el corazón del viejo Edimburgo, más debajo de lo que se veía sobre la gris superficie, había un sitio que merecía la pena visitar… Y allí se fueron, y hubo de ser en la pequeña casa –algo más de 20 m2 para una familia numerosa–, concretamente en la única habitación separada del resto del hogar por una minúscula puerta, donde la dotada –entiéndase la cuestión del concepto– se percató de que en aquel lugar se percibía algo especial; que ciertas energías en las que a veces cuesta creer estaban apretando con ganas su corazón. Intentó salir pero una fuerza irrefrenable la llevó nuevamente al interior.
Quedó muda. En el rincón, apenas iluminada por los farolillos que colgaban de las desconchadas paredes había una niña, en silencio, sin mover un músculo.Tras los primeros instantes de tensión, finalmente la pequeña aseguró que había sido abandonada en aquel lugar cuando la peste de 1644 comenzó a causar estragos, cebándose con especial intensidad en los habitantes del callejón, dadas las condiciones precarias en las que éstos vivían. Víctima de la plaga, falleció en esta habitación, y únicamente pedía que la llevaran nuevamente con sus padres. Aiko hubo de quedar tan conmocionada como para salir a la calle, y regresar al cabo de los minutos con un muñeco, asegurando a los asistentes de tan peculiar escena que mientras en el vacío arcón ubicado junto a la pared hubiese un juguete, la muchachita descansaría en paz. Annie se ha convertido por méritos propios en el fantasma más célebre de Edimburgo, más incluso que su homónimo animal, el perro Bobbie –ver cuadro–, y son miles, decenas de miles las personas que al cabo del año visitan el hogar de la aparecida, dejando sus juguetes en el polvoriento arcón. Un letrero advierte que una vez repleto se envía su contenido a ONGs que velan por los derechos de los más desprotegidos: los niños. Empero hay algunos que llevan aquí casi el mismo tiempo que el viejo barrio, aportando su particular granito de dramatismo y de oscuridad al entorno… Seguimos ruta. Pasamos por una estancia sobrecogedora: dos camastros infames contienen los cuerpos de Janet Graig y de sus tres hijos. Uno de ellos yace muerto a sus pies, cubierto por la áspera tela de un saco.


El otro, primogénito, es atendido por el buen doctor Rae, parapetado tras su horrible máscara de nariz puntiaguda, antepasado directo de las actuales antigás, sombrero en ristre y mirada perdida, mientras el enfermo manifiesta una horrenda mueca de dolor. La mujer, con la mano cubriendo su rostro, asiste al final del más pequeño de sus vástagos, el bebé que se retuerce entre sus brazos. La muerte negra está haciendo bien su trabajo… Una escena igual o parecida se hubo de desarrollar entre estos sombríos paredones. Constancia hay de ello, como de que después, los siglos y los millones de personas que han pasado por el callejón, aseguran observar las presencias de dos pequeños que se desvanecen en la oscuridad. Sean reales o no estas historias, lo cierto es que cuesta imaginar, asomándonos a la pequeña ventana que da al callejón, la tragedia que en pocos años se hubo de vivir en este siniestro enclave; las condiciones en las que se desarrollaron tan terribles acontecimientos; la rutina de un lugar pobre, inhumano…
De las ventanas que hay a ambos lados del empedrado, a algo más de dos metros del suelo, surgen gruesas cuerdas que sostienen ropajes que se zarandean a causa de un viento que aquí no procede de ningún lugar. Dicen los que de esto saben que son las almas de de los condenados, abanderados por Alexander Cant, asesinado en 1535 a escasos metros por una mujer que le malquería y una suegra que, ahora sí y dando por cierto el tópico, le odiaba sin esfuerzo. Fue muerto por demandar a la vieja ya que ésta no se había hecho cargo, como mandaba la ley, de cubrir con sus dineros la dote de su hija. La mala mujer fue condenada a morir bajo las frías aguas del cercano lago Nor, dando paso a un contencioso entre Corona y Consistorio de Edimburgo, ya que el rapaz Jaime V quería hacerse con los bienes de la ajusticiada, y el edil de la ciudad se empeñaba en repetir una y otra vez que ella era de allí, y que había sido muerta en la amurallada urbe. La justicia fue más benigna con la esposa, ya que al estar embarazada se conmutó la pena hasta que diera a luz, tiempo que aprovechó para huir a la vecina Inglaterra, donde casó tiempo después con un rico comerciante. Sea como fuere son dos de los espíritus más célebres que los viajeros se pueden encontrar aquí. Al menos eso asegura con criterio el lustroso guía…
Nuestro recorrido culmina en la casa de Andrew Chesney, el fabricante de sierras, el último hombre que habitó este rincón del subsuelo de la old town. Es interesante ponerse en la piel de aquel hombrecillo, yermo de cabello y encorvado, que como un alma en pena vagó libre por los hogares, ya abandonados, de los que aquí dejaron tristezas y pocas alegrías. Fue, en contra de su voluntad, obligado a trasladarse a otro lugar ya que toda esta parte del inframundo que ocupaba iba a quedar sepultada bajo los escombros. Finalmente no fue así, por lo que la tradición manda que si uno desea acceder al hogar de Chesney, primero ha de golpear la puerta varias veces y pedir permiso a su dueño, pues según relatan los testigos, éste es gruñón y así lo demuestra cuando uno menos lo espera. Atrás queda el callejón de los secretos, no sin antes dejar que el grupo se adelante, para disfrutar unos instantes de su soledad; de su silencio. Y es que si el pasado permanece retenido en un fragmento del espacio-tiempo, ahora, mientras observo las centenarias casas abandonadas, hay un instante de esa época en el que los apestados se zarandean buscando apoyo en las paredes del empinado callejón; un momento en el que Chesney, malhumorado como casi siempre, cierra de un fuerte tirón la puerta de su casa; una secuencia en la que Annie llora desesperada pidiendo a los cielos que sus padres, muertos por la peste, regresen junto a ella… Sensaciones que únicamente se pueden experimentar en lugares como éste, el más célebre de los muchos, muchísimos que permanecen ocultos bajo la ciudad que se abre a los cielos, sitios en los que un don atrofiado años atrás, la imaginación, se manifiesta con intensidad. Imaginación, o realidad; quién sabe…

Vysehrad,la colina embrujada de Praga.








Si Praga es un baúl de arte e historia, la colina de Vysehrad es la llave de todos sus secretos. El diablo, san Lucas, san Longino, un cementerio vivo, treinta y cuatro fantasmas, y mil leyendas más que forman parte de la más enraizada tradición del país… La mítica princesa pagana, Libuse, hija del padre de la patria checa, Cech, eligió una colina sobre la que se divisa el río Moldava y lanzó una profecía que perdura aún entre la tierra y el cielo de la eterna Praga: “Aquí nacerá una ciudad cuya fama y gloria llegará hasta las estrellas”. Así fue y así lo cuentan las leyendas checas. Pero en realidad, entre aquellas rocas, nació también uno de los lugares más enigmáticos y simbólicos que hay en toda Europa: Vysehrad. Quizá sea difícil entender la historia de este lugar sin pasear entre sus calles y árboles, sin divisar su iglesia negra y su “jardín” de tumbas, pero se trata del decorado adecuado para divagar entre los dos mundos. Libuse, el inicio de esta historia, marcó el enclave de una fortaleza que ha sido testigo de luchas de poder, morada de monarcas y escenario de cruentas batallas en las que el objetivo era asegurar el control de un bastión estratégico en las guerras checas.



La muerte se ha abierto paso entre sus murallas y ha dado lugar a diferentes leyendas. Cuentan que en lo que parecen ser los restos de una atalaya medieval, conocida como el Baño de Libuse, eradonde la princesa alternaba con sus amantes, que una vez usados eran arrojados al río. Dicen también que entre sus rocas duerme un ejército de hidalgos que volverá de nuevo a la vida portando sus armas cuando la nación checa esté en peligro. Una vez al año, un león sale de la roca y lanza un fuerte rugido a modo de advertencia sobre la necesidad de auxilio. Al no recibir respuesta, el animal vuelve a su sueño eterno y con él, el ejército de hidalgos que, entre otros, está integrado por todos aquellos que perecieron debajo de la enigmática roca, ahogados en el Moldava.
No es la única leyenda que habla de espectros en este lugar. Exactamente son treinta y cuatro los fantasmas que dicen que moran en la fortaleza. Muchos escritores checos han escrito sobre estos relatos que forman parte de la cultura de la ciudad. Popelka Biliánova, editó un libro que se titula Los cuentos de Vysehrad. Nadie conoce como ella los secretos de la colina, ya que en su tiempo libre subía a su cementerio a cuidar y deambular entre sus tumbas. Su extraño carácter, dicen, quedó plasmado en sus relatos. De entre los treinta y cuatro espectros de la colina, los checos hablan de veinte damas blancas, entre ellas la princesa Libuse.Se aparecen en lo que era el palacio de los reyes. Un horticultor fue el primero en verlas, junto a sus hortalizas, andando sobre ellas. A la mañana siguiente, todas las plantas estaban con los tallos aplastados sin que nunca más volvieran a erguirse.

La Doncella Negra es otro de los fantasmas que se dice que habita Vysehrad. Junto a los restos de la muralla de Spicka, la figura es vista y escuchada. Se dice que gime y solloza, pero además, exhala un aliento helador que hace que a su lado tampoco crezcan las plantas. La imagen más terrorífica de los fantasmas de la fortaleza es la de perros negros e ígneos. Nueve dicen que se aparecen entre sus calles. El más conocido es un can negro con una cadena de fuego que se desboca cuando la noche cae sobre Vysehrad y corre desde la rotonda de san Martín –antigua ermita– a la Puerta de Ladrillos. Su última visión, cuando desaparece, es ya convertido en una gran bola de fuego. Otra leyenda nos habla de un perro negro y de enormes ojos de fuego como guardián de un desconocido tesoro. Pero la más inverosímil de las imágenes es la de un can sin cabeza que acompaña a una carroza tirada por caballos sin cabeza y que dirige un cochero también sin cabeza. La narración asegura que a esta carroza infernal se la ve rodando sobre las murallas de la fortaleza. No acaba aquí la increíble historia espectral de la colina: dos arquitectos que fueron allí ahorcados intentan estrangular a los transeúntes que divisan; una rosa blanca, plantada entre sus jardines, es una sentencia de muerte: quien la encuentre y la toque, fallecerá; un baile de esqueletos se produce algunas noches junto a la rotonda de san Martín; un mayor francés merodea el castillo desde los tiempos de la ocupación gala en 1742. Todos estos espectros forman parte del universo del más allá que es Vysehrad.La columna del diablo Frente a la iglesia de san Pedro y san Pablo, en el jardín de Karlach, se halla partida en tres trozos la conocida como columna del diablo antes estuvo colocada en el propio templo y después en el cementerio que lo orilla.




Es un símbolo en el que se escenifica la guerra entre lo cristiano y lo pagano. Su origen, que no está definido, habla de que pudo ser soporte de la antigua iglesia citada siglos XI y XII, hasta que en 1503 se derrumbó dentro del edificio y quedó como reliquia. Otras teorías creen que la columna era un antiguo medidor de tiempo o pudo ser una picota medieval. Esta explicación entronca con lo que algunos historiadores opinan que es el inicio de Vysehrad: al llegar los eslavos a la colina encontraron restos de un poblado celta en el que se había construido un medidor de tiempo a través de grandes columnas. Sin embargo, la columna del diablo es otro episodio de misterio. Dicen que un poseso al que hubo que hacer un exorcismo sacó de su cuerpo un demonio, llamado Zardan, que reconoció que él había traído la columna desde Roma. Y es que el maligno apostó con un sacerdote de Vysehrad que era capaz de traer una columna de la basílica de san Pedro antes de que éste concluyera una misa. El cura, que contó con la ayuda del citado apóstol, consiguió que el diablo perdiera la apuesta, por lo que la arrojó con fuerza y la partió en tres. Dentro del templo hay un cuadro de origen gótico que escenifica la leyenda.Y si de cuadros hablamos, en san Pedro y san Pablo hubo una pintura de mayor relevancia aún: Nuestra Señora de las Lluvias, que es una obra del siglo XV.

El cuadro original, que se expone en la Galeria Nacional y que anteriormente estuvo colgado de las paredes de una iglesia que está debajo de Vysehrad, El Acatamiento de Nuestra Señora, representa a la Virgen amamantando al Niño Jesús. Su padre, su pintor, dicen que es el apóstol san Lucas. Otros le dan un origen menos relevante y apuntan a un cuadro pintado en Italia en el siglo XIV y traído después a Bohemia. Sea o no verdad la historia de san Lucas, la pintura fue venerada por miles de checos. Después de la Guerra de los Treinta Años (1648) y en pleno periodo de recatolización, el pueblo consideró que la pintura era milagrosa. Peregrinos de toda Chequia acudían hasta la iglesia a pedir protección a la Virgen. Especialmente, el pueblo suplicaba para que cayera lluvia y hubiera buenas cosechas, de ahí su nombre. El emperador José II acabó con esta tradición después de más deun siglo de culto y prohibió que se continuara la milagrosa procesión. El sarcófago y el cementerio Un sarcófago que se conserva bajo un altar de la imponente iglesia de Vysehrad es otro enigma más de este lugar. El sarcófago de san Longino fue traído a Praga por el emperador Carlos IV. Otros dicen que proviene de la bóveda romana no conservada de la última etapa de los premislitas. El hecho es que en 1420 los husitas saquearon el castillo y sacaron el sarcófago del templo para arrojarlo al río Moldava. Dicen que el cuerpo del santo se hundió en las profundidades, mientras que el ataúd quedó flotando sobre las aguas.Desdicha e infortunio fue el destino de los que cometieron tal barbaridad. No pararon de ocurrir graves desgracias a todos los que intervinieron en el ultraje hasta que el sarcófago volvió a su enclave. Pero, aunque el ataúd de san Longino ocupa un lugar preferente en la historia de Vysehrad, nada en este lugar sería igual sin su cementerio. Allí están enterrados importantes artistas y científicos de la historia de la República Checa, como el arqueólogo Václav Krolmus, la escritora Bozena Nemcová, y los poetas Vitezslav Halek y Jan Neruda, entre otros.



Allí murieron, por ejemplo, muchos jesuitas que trataban a leprosos. Allí, la muerte se convierte en prosa negra. Lo hace a través de un jardín de mármol, en el que cada tumba o nicho es un trozo de tiempo detenido, una imagen, un pensamiento. Pasear por Vysehrad es distinto. Una iglesia alta y negra al fondo; decenas de bellas y extrañas esculturas que simbolizan la muerte a sus pies. Dos manos gigantes y retorcidas, una especie de duende sin sujeción o una alegórica muerte con capucha y sin rostro, son algunas de las tumbas del cementerio. Increíble lugar en el que toda la magia de la colina que se convirtió en fortaleza adquiere sentido.

El kilómetro 239 de la carretera maldita.








Muchas carreteras del mundo son tristemente conocidas por la cantidad de accidentes que en ellas ocurren, pero hay una en Alemania que va más allá, no solo por la cantidad de accidentes extraños e inexplicables que en ella ocurren , sino porque todos se producen en un mismo punto que para la gente del lugar esta maldito. El kilómetro 239.
Durante muchos años, los lugareños de las localidades alemanas de Bremen y Bremenrhaven, reclamaron a las autoridades una carretera decente que uniera las dos comarcas sustituyendo al antiguo y más que transitado camino existente.



En 1929, ese deseo se hizo realidad y se inauguró por fin la carretera, ahorrando mucho tiempo en desplazamientos de los vecinos de ambas localidades. La carretera más que moderna para la época y muy bien señalizada, rápidamente tuvo gran aceptación y mucho transito.
Pero algo pasaba. Los accidentes de tráfico comenzaron a sucederse de manera alarmante. Al principio se pensó que era por fallo humano, pero las buenas condiciones de la vía, y que en unos pocos meses la cifra de accidentes llegara a cien comenzó a desatar la alarma y se la empezó a llamar “carretera de la muerte”.
Pero el pánico llegaría después, cuando al seguir creciendo los accidentes, se comprobó que todos ocurrían en el mismo punto kilométrico, el kilómetro 239, lo que le valió el nombre de “carretera maldita”. Ese punto era un tramo de carretera recta perfectamente asfaltado y con gran visibilidad.
Las leyendas comenzaron a dispararse y mucha gente evitaba pasar por la carretera y daba largos rodeos, aun así, los accidentes seguían, y muchos testigos relataban a la policía que iban conduciendo con normalidad y al acercarse al kilómetro en cuestión, “una extraña sensación comenzaba a invadirlos, como si una fuerza misteriosa poseyera el coche sacándolo fuera de la carretera a pesar de agarrar el volante con fuerza”



Los campesinos del lugar comenzaron a creer con determinación que la carretera en ese punto estaba poseída e hicieron un exorcismo para alejar al supuesto demonio. Una de las historias locales es que desde ese día todos los aparatos de radio de la zona comenzaron a emitir extrañas interferencias.
La policía comenzó a investigar la zona, y al no encontrar nada anormal, presionados por la gente del lugar contrataron a un experto en sucesos paranormales llamado Carl Wehrs. Carl visitó la zona en busca de actividad magnética con una vara de acero en las manos, pues por la zona pasaba un río subterráneo y Carl achacaba este fenómeno a la fuerza magnética que el rió subterráneo despedía. Pero al llegar al km 239, la vara saltó de manera violenta de sus manos como si alguien la arrojara.
Carl buscó una solución. Enterró una caja de cobre junto a la carretera, con trozo de cobre en forma de estrella. La gente estaba segura que esa estrella era parte de algún conjuro para alejar el demonio que la carretera tenía, y lo cierto es que los accidentes cesaron de inmediato avivando aún más la leyenda del lugar.
Unos días después la caja fue desenterrada y los accidentes comenzaron de nuevo, por lo que las autoridades locales repitieron el proceso de enterrar la caja donde se cree que sigue aún, y desde entonces ningún extraño accidente se ha vuelto a producir en ese punto.



¿Esa caja contiene un conjuro como creen los habitantes de la zona que mantiene calmado al demonio que creen habita en ese punto o es un simple trozo de metal que mantiene el magnetismo de la zona a raya?. Un misterio que quizás nunca se desvele.