martes, 25 de febrero de 2014

¿Existen las Sirenas?


A lo largo de nuestra controvertida historia existen registros sobre la existencia de Sirenas, unas criaturas acuáticas que se dice que protegen grandes tesoros ocultos o civilizaciones perdidas, presagios de la mala suerte, o historias que describen a estas misteriosas criaturas ayudando a marineros, incluso curando a personas con graves enfermedades.

Si bien la idea de que las sirenas de carne y hueso, inevitablemente, es un tema recibido por gran parte de la sociedad con burla y escepticismo absoluto, es un hecho innegable y sorprendente que tales creencias continúan persistiendo durante siglos. Y, en la actualidad, muchas partes de mundo continúan con esta creencia en completo silencio y con cierto grado de terror.

Y aunque muchos creen que la mayoría de los avistamientos de sirenas se pueden atribuir a los manatíes y otros mamíferos acuáticos, no todos los casos han podido ser explicados racionalmente. Entonces, ¿existen realmente las sirenas o son fruto de la mitología a lo largo de los siglos?

De la mitología a la realidad

Según antiguas leyendas marineras, las sirenas a menudo cantaban deliberadamente a los marineros para tratar de encantarlos, con la intención malévola de distraerles de su trabajo y haciendo que sus naves se encallaran desastrosamente. Otras historias antiguas hablan de sirenas intentando ahogar a los propios marineros. En el cuento de Hans Christian Andersen La Sirenita, por ejemplo, se dice que las sirenas se olvidan de que los humanos no pueden respirar bajo el agua, mientras que otras leyendas sugieren que son siniestras criaturas que quieren el mal para todos los humanos.

Las sirenas legendarias de la mitología griega son representadas como aves y criaturas acuáticas a la vez. Otros tipos de criaturas míticas y legendarias relacionadas incluyen ondinas y selkies: animales que supuestamente pueden transformarse de focas a seres humanos y viceversa.

Las sirenas en el folclore británico presagiaban la llegada de desastres e incluso a veces eran estas criaturas quienes las que lo provocaban. Como prueba de ello, las versiones de The ballad, de Sir Patrick Spens, representando una sirena hablando a los barcos condenados. En algunos, ella le dice a la tripulación que nunca verán la tierra de nuevo, y en otros casos les decía que se encontraban cerca de la costa con la intención de engañarlos.

Creencia en todas partes del mundo

Curiosamente, casi todas las culturas tienen algún tipo de criatura que se asemeja con las sirenas: selkies, melusines, roanes, rusalkas, ondinas, loreleis y nixies por nombrar unos pocos. Las sirenas irlandesas se creía que eran almas de antiguas mujeres paganas desterradas de la tierra por San Patricio.

Antiguamente en China, se creía que las sirenas eran ninfas del agua con cola de colores, con la capacidad de oler la felicidad o la tristeza. Las historias eslavas hablan de la rusalka, una sirena demonio que vive en las vías fluviales. Por lo general, la rusalka es la mujer que ha muerto de forma violenta, a menudo por suicidio o asesinato. Durante los días de Rusalka en junio, salen de la subida del agua hacia los árboles y tratan de atraer a los hombres a la muerte con su canto seductor.


Avistamientos de sirenas a lo largo de la historia

Son muchas las personas que han afirmado haber tenido avistamientos de sirenas a lo largo de la historia. Por ejemplo, Cristóbal Colón dijo que vio tres sirenas en la zona de la República Dominicana en 1493. En lugar de las hermosas representaciones de sirenas, Colón dijo haber visto unos rostros masculinos. La mayoría de los expertos sostienen que lo que realmente vio fue a un grupo de manatíes, pero algunos afirman que es imposible confundirlos.

En 1608, Henry Hudson, el navegante y explorador inglés, afirmó ver una sirena con dos de sus tripulantes. La describieron como mitad marsopa y mitad mujer, piel manchada, y de grandes pechos. El famoso naturalista Inglés Henry Lee escribió que las sirenas en Angola “eran frecuentemente atrapadas, con cierto parecido a la especie humana. Ellas eran capturadas y asesinadas, se les oía gritar y llorar como mujeres”.

Los escritos históricos relatan que el virrey de Goa, en la India, realizó la autopsia a siete cuerpos de sirenas que se encentraron en las redes de pescadores de la costa de Ceilán (la actual Sri Lanka).

La tripulación del Halifax alegó que habían cazado sirenas y que se las comieron, y dijeron que sabían cómo carne de ternera. También afirmaron que era habitual la captura de toneladas de sirenas cerca de las Indias Orientales.

Incluso, según los registros de Barbanegra mencionaban que él dijo a su tripulación en varios viajes que se mantuvieran alejados de ciertas partes del Océano conocidos como “encantados” por miedo de tritones o sirenas. Barbanegra y muchos miembros de su tripulación dijeron haber visto sirenas.


El controvertido documental de Animal Planet: “Mermaids: The Body Found”

En 2012, fue presentado el controvertido documental de Animal Planet: “Mermaids: The Body Found”. El documental afirmaba que varios científicos habían conseguido demostrado la existencia de las sirenas, pero al parecer un poderoso poder en la sombra había ocultado las evidencias. Uno de los científicos incluso se atrevió a denunciar ciertas irregularidades:

“La sensación era algo como el Gran Hermano. Fueron reescribiendo la historia. Básicamente destruyeron todo lo relacionado con la existencia de la criatura”, explicó uno de los científicos a la BBC.

Charlie Foley, quien escribió y dirigió la película, dijo que las sirenas pueden haber sido alguna vez parte de la especie humana.

“El hecho es que hay animales que se han trasladado desde la tierra hacia el mar. ¿Podría haber sucedido a la inversa? La idea es que las personas se retiraron y dejaron de evolucionar a un animal marino, en un animal acuático. ¿Pero seguimos adelante? Y sabiendo que ha ocurrido antes, ¿podría haber sucedido con una de las ramas del árbol genealógico humano?”, dijo Foley dijo al New York Post.

Debido al furor que causó el documental, fueron muchas las voces que dijeron que había unencubrimiento real sobre la existencia de sirenas en nuestros mares. Este sorprendente fenómeno obligó a la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional a enviar un comunicado oficial afirmando “que no existe ninguna evidencia sobre la existencia de humanoides acuáticos”.

¿Existen las “Sirenas”?

En los últimos años son muchos los vídeos que parecen mostrar estas criaturas marinas en muchas partes del mundo, algunos de ellos con la única intención de ridiculizar el tema en sí. Pero como hemos comprobado, son muchos los registros que hablan de avistamientos de sirenas, algo que no debe ser olvidado. Está claro, si existen o no existen las sirenas continuará siendo un tema de gran controversia en nuestros días.

viernes, 21 de febrero de 2014

Tori Spelling, de “Sensación de Vivir”, afirma haber recibido un mensaje del “más allá” de Farrah Fawcett


Como hemos comentado en diversas ocasiones, las sesiones de espiritismo es una forma de mediumnidad en el que una o más personas se comunican con entidades que se encuentran en otra frecuencia. Generalmente nos referimos a ellos como espíritus que traen mensajes procedentes del más allá con una cierta relevancia para los seres queridos que aún continúan vivos.

Aunque muchas personas en el pasado no creían en la recepción de mensajes de esta forma, hoy en día son muchos los médiums que han demostrado que la comunicación con el más allá es posible, aunque cabe destacar que no es necesariamente estar sentados alrededor de una mesa, ya que es el caso de la sesión tradicional.

Pero con el auge de esta creencia en nuestra sociedad, diversos medios de comunicación se han encargado de desprestigiar algo tan importante como es la comunicación con los espíritus, un tema que fascina tanto a personas anónimas como celebridades. En este último grupo se encuentra la conocida actriz de “Sensación de Vivir (Beverly Hills, 90210)” Tori Spelling, quien recientemente ha afirmado haberse puesto en contacto con la fallecida actriz Farrah Fawcett, y quien la ha transmitido un mensaje desde el más allá.

Un mensaje del más allá

Victoria Davey Spelling “Tori” de 40 años de edad, es una actriz estadounidense conocida principalmente por interpretar a Donna Martin en “Sensación de Vivir” (Beverly Hills, 90210) en 1990. A parte de su faceta artística en Hollywood también es una creyente en todo lo relacionado con el más allá. En este caso Tori Spelling se encontraba con un conocido médium televisivo llamado John Edward, con la intención de contactar con su difunto padre, el famoso productor Aaron Spelling.

“Fue bastante surrealista”, dijo Tori. “Hemos sido vecinas durante años. Ella básicamente quería que yo diera un mensaje a su hijo Redmond y su exmarido Ryan”.

Pero según han detallado los medios de comunicación, algo sorprendente ocurrió mientras el conocido psíquico intentaba la comunicación con el mas allá, el espíritu de Farrah Fawcett, la conocida actriz estadounidense por su papel “Los ángeles de Charlie”, interrumpió en medio de la sesión.

“Farrah Fawcett apareció a través de mi lectura con voz alta y clara”, detallo Tori a Access Hollywood. “Fue muy difícil para John. Él me dijo que nunca le había pasado antes”.

Siguiendo los deseos de Farrah, Tori escribió una carta a su ex pareja Ryan O’Neal y a su hijo Redmond con el mensaje obtenido del más allá.

“En la carta he incluido detalles muy específicos sobre el mensaje que me transmitió Farrah para Ryan y su hijo. Pero aún estoy esperando que me conteste, simplemente para saber si él entendió lo que estaba tratando de decir y no quiero que piense que soy una chiflada”, dijo Tori. “Tengo que decir que si me lo hubiera dicho una psíquica anónima hubiera sido muy diferente. Pero el mensaje me lo transmitió John Edward. Él es considerado uno de los mejores médiums, por su capacidad canalizar a personas fallecidas. Es verdad que en otras ocasiones he estado con psíquicos, tarotistas y ese tipo de cosas. Pero él es diferente, las personas sólo vienen a él para comunicarse con sus seres queridos. Creo que es el mejor.”

Pero Tori no es la única persona en afirmar haber tenido algún tipo de contacto con el espíritu de Farrah, en 2010 su exmarido Ryan O’Neal dijo al programa “Today” que todavía sentía la presencia de Farrah en la casa que compartían en Hollywood, además de haber experimentado él y su familia diversos fenómenos sobrenaturales que parecen indicar que el espíritu de Farrah continúa estando presente.

Médium televisivo John Edward

Creencia entre las celebridades

Para los más escépticos está claro que este tipo de comunicaciones psíquicas son un auténtico fraude, pero no es así para muchas de las celebridades de Hollywood. El caso de Tori Spelling no es el único, Brad Pitt reconoció públicamente tener el asesoramiento del conocido psíquico Ron Bard. Es sabido en la prensa rosa que Cameron Diaz es muy asidua a las consultas de tarot de West Hollywood. Y no nos podemos olvidar de Denise Richards, quien se comunica asiduamente con su madre fallecida a través de un psíquico.

Podríamos citar una gran cantidad de celebridades que acuden o tienen asesoramiento constante de videntes y psíquicos, pero no tendríamos suficientes páginas para completar todos ellos. En muchas ocasiones, muchos famosos de la televisión que son autoproclamados escépticos son los primeros en acudir a este tipo de ayudas, que por otra parte son tan antiguas como la propia humanidad. Y aunque hayan unos pocos que quiera dañar la imagen de los verdaderos psíquicos o videntes mediante estafas o por medio de la persecución política en varios países del mundo, la realidad es que nunca podrán destruir a todos aquellos que realizan una labor más allá de lo racional.

jueves, 20 de febrero de 2014

La Leyenda del callejón del muerto


Corría el año de 1600 y a la capital de la Nueva España continuaban llegando mercaderes, aventureros y no pocos felones, gentes de rompe y razga que venían al Nuevo Mundo con el fin de enriquecerse como lo habían hecho los conquistadores. Uno de esos hombres que llegaba a la capital de la Nueva España con el fin de dedicarse al comercio, fue don Tristán de Alzúcer que tenía un negocio de víveres y géneros en las Islas Filipinas, pero ya por falta de buen negocio o por querer abrirle buen camino en la capital a su hijo del mismo nombre, arribó cierto día de aquél año a la ciudad.

Después de recorrer algunos barrios de la antigua Tenochtitlán don Tristán de Alzúcer se fue a radicar en una casa de medianía allá por el rumbo de Tlatelolco y allí mismo instaló su comercio que atendía con la ayuda de su hijo, un recio mocetón de buen talante y alegre carácter.

Tenía este don Tristán de Alzúcer a un buen amigo y consejero, en la persona de su ilustrísima, el Arzobispo don Fray García de Santa María Mendoza, quien solía visitarlo en su comercio para conversar de las cosas de Las Filipinas y la tierra hispana, pues eran nacidos en el mismo pueblo. Allí platicaban al sabor de un buen vino y de los relatos que de las islas del Pacífico contaba el comerciante.

Todo iba viento en popa en el comercio que el tal don Tristán decidió ampliar y darle variedad, para lo cual envió a su joven hijo a la Villa Rica de la Vera Cruz y a las costas malsanas de la región de más al Sureste.

Quiso la mala suerte que enfermara Tristán chico y llegara a tal grado su enfermedad que se temió por su vida. Así lo dijeron los mensajeros que informaron a don Tristán que era imposible trasladar al enfermo en el estado en que se hallaba y que sería cosa de medicinas adecuadas y de un milagro, para que el joven enfermo de salvara.

Henchido de dolor por la enfermedad de su hijo y temiendo que muriese, don Tristán de Alzúcer se arrodilló ante la imagen de la Virgen y prometió ir caminando hasta el santuario del cerrito si su hijo se aliviaba y podía regresar a su lado.

Semanas más tarde el muchacho entraba a la casa de su padre, pálido, convaleciente, pero vivo y su padre feliz lo estrechó entre sus brazos.

Vinieron tiempos de bonanza, el comercio caminaba con la atención esmerada de padre e hijo y con esto, don Tristán se olvidó de su promesa, aunque de cuando en cuando, sobre todo por las noches en que contaba y recontaba sus ganancias, una especie de remordimiento le invadía el alma al recordar la promesa hecha a la Virgen.

Al fin un día envolvió cuidadosamente un par de botellas de buen vino y se fue a visitar a su amigo y consejero el Arzobispo García de Santa María Mendoza, para hablarle de sus remordimientos, de la falta de cumplimiento a la promesa hecha a la Virgen de lo que sería conveniente hacer, ya que de todos modos le había dado las gracias a la Virgen rezando por el alivio de su vástago.

-Bastará con eso, -dijo el prelado-, si habéis rezado a la Virgen dándole las gracias, pienso que no hay necesidad de cumplir lo prometido.

Don Tristán de Alzúcer salió de la casa arzobispal muy complacido, volvió a su casa, al trabajo y al olvido de aquella promesa de la cual lo había relevado el Arzobispo.

Más he aquí que un día, apenas amanecida la mañana, el Arzobispo Fray García de Santana María Mendoza iba por la calle de La Misericordia, cuando se topó a su viejo amigo don Tristán de Alzúcer, que, ojeroso, cadavérico y con una túnica blanca que lo envolvía, caminaba rezando con una vela encendida en la mano derecha, mientras su enflaquecida siniestra descansaba sobre su pecho.

El Arzobispo le reconoció enseguida, y aunque estaba más delgado que la última vez que se habían visto, se acercó para preguntarle.

- A dónde vais a estas horas, amigo Tristán Alzúcer?

- A cumplir con la promesa de ir a darle gracias a la Virgen-, respondió con voz cascada, hueca y tenebrosa, el comerciante llegado de las Filipinas.

No dijo más y el prelado lo miró extrañado de pagar la manda, aun cuando él lo había relevado de tal obligación.

Esa noche el Arzobispo decidió ir a visitar a su amigo, para pedirle que le explicara el motivo por el cual había decidido ir a pagar la manda hasta el santuario de la Virgen en el lejano cerrito y lo encontró tendido, muerto, acostado entre cuatro cirios, mientras su joven hijo Tristán lloraba ante el cadáver con gran pena.

Con mucho asombro el prelado vio que el sudario con que habían envuelto al muerto, era idéntico al que le viera vestir esa mañana y que la vela que sostenían sus agarrotados dedos, también era la misma.

-Mi padre murió al amanecer -dijo el hijo entre lloros y gemidos dolorosos-, pero antes dijo que debía pagar no sé qué promesa a la Virgen.

Esto acabó de comprobar al Arzobispo, que don Tristán Alzúcer estaba muerto ya cuando dijo haberlo encontrado por la calle de la Misericordia.

En el ánimo del prelado se prendió la duda, la culpa de que aquella alma hubiese vuelto al mundo para pagar una promesa que él le había dicho que no era necesario cumplir.

Pasaron los años...

Tristán el hijo de aquel muerto llegado de las Filipinas se casó y se marchó de la Nueva España hacia la Nueva Galicia. Pero el alma de su padre continuó hasta terminado el siglo, deambulando con una vela encendida, cubierto con el sudario amarillento y carcomido.

Desde aquél entonces, el vulgo llamó a la calleja de esta historia, El Callejón del Muerto, es la misma que andando el tiempo fuera bautizada como calle República Dominicana.

La leyenda de la Isla de las muñecas



La leyenda de la Isla de las muñecas

Murió el señor Julián Santana Barrera, nativo del Barrio de la Asunción falleció a la edad de 80 años, fue un personaje muy pintoresco.

En los años 50 me tocó conocerlo y convivir con él, pues en esa época el señor asistía a la pulquería Los Cuates ubicada en la Plazuela de La Asunción.

Yo era el hijo del jicarero y el señor Julián comenzó a hablarme porque yo lo atendía, entre la gente del barrio era conocido con el mote de La Coquita (pajarito abado que existe en la zona chinampera), debido a que ese pájaro era muy pequeñito.

Él pasaba con su carretilla llena de verduras y hortalizas que él cultivaba, las llevaba a vender al tianguis de Xochimilco y siempre iba con su calzón blanco amarrado hacia las rodillas y con un jorongo.

Al término de sus ventas se iba a Los Cuates a tomar su pulque, pero a nadie de los presentes en la pulquería les hablaba, ya que era muy retraído, aunque después le dio por andar en los Barrios pregonando la palabra de Jesús y en cada esquina se ponía a rezar y a hablar de Dios.

En esa época hablar de Dios sin ser sacerdote significaba blasfemar, ya que se aplicaba a toda persona que no tenía autoridad sacerdotal para lo mismo y era mal visto en Xochimilco, por lo que más de tres veces fue agredido por el pueblo. Después le dio por recoger en todos los barrios las muñecas que estaba tiradas en la basura, más tarde se perdió, pues nadie preguntaba por él, por lo que no se sabía si aún vivía.

Pero cuando se realizó el rescate ecológico de Xochimilco en los años noventa y el lago estaba totalmente cubierto de Lirio Acuático, llamó la atención que su chinampa estaba rodeada de muñecas y en esa zona nadie vivía.

Era una choza hecha de chinami, carrizo, ramas de ahuejote y zacatón, y él a nadie recibía, vivía como un ermitaño.

Con el tiempo comenzaron a llegar periodistas que lo querían entrevistar y yo fui la persona afortunada a quien aceptó con los mismos, porque él se acordaba de mi persona cuando lo atendía en la pulquería Los Cuates.

Él no quería hablar sobre las muñecas que tenía en su chinampa, pero después él aceptó darnos su versión sobre las mismas.

El decía que estaba allí para ahuyentar a los malos espíritus y para que se dieran mejor sus cosechas. Platicaba que las muñecas aparecían de repente y que ellas lo acompañaban por las noches .

Tenía una muñeca preferida que era La Moneca, de todas las chozas que tenía, siempre la trasladaba de una a otra. Una de las chozas estaba llena de mulitas que él hacía con hojas de maíz y las tenía colgando, también tenía cruces que hacía con pedazos de madera de ahuejote, recortes y fotografías de personajes de la política, delegados de Xochimilco, artistas, estudiantes y gente que lo iba a visitar.

Su cocina estaba al aire libre y tenía un tlecuil hecho con lodo, un comal de fierro, tenía en su cocina alrededor, colgados carpas secas que pescaba frente a su chinampa, también tenía recortes de periódicos que los periodistas le regalaban de los reportajes que le hacían

Las personas que se encargaban de cuidarlo estaba su hermana y su sobrino El Chope, quien era el encargado de llevarle diariamente su comida y su desayuno, también era el que bajaba a Xochimilco a vender sus cultivos de su tío Don Julián.

Platicando con su sobrino, se le preguntó que cómo había sido el accidente y comentó que para él y su tío era un día común y corriente:

Temprano habían sacado agualodo (lodo del fondo del canal para hacer el chapin (composta de lirio acuático en donde encima se coloca el lodo, se deja reposar tres días y con un cuchillo hacen cuadros y en cada uno se depositan la semilla)para hacer sus siembras).

Después fue a realizar otras cosas a la parte de atrás y se puso a pescar con anzuelo como siempre lo hacía y le comentó a su sobrino y le comentó que un pez se le había escapado dos veces.

Después le llamó Don Julián a su sobrino mostrándole el pescado que agarró, grande de por lo menos 4 ó 5 kilos y dijo:

-" ya lo tengo, él que se me había escapado"

El sobrino le contestó que estaba bien.

Don Julián entonces, le comentó que la sirena le había estado llamando porque se lo quería llevar y entonces le dijo que le iba a cantar para que no se lo llevara, porque al parecer anteriormente ya le había comentado su tío que cantándole a la sirena no se lo llevaba y le dijo su sobrino que tuviera cuidado.

-Yo voy a ordeñar las vacas y ahorita regreso. Entonces cuando el sobrino regresó con la leche , buscó a su tío, y descubrió que se había ahogado, lo que sucedió muy rápido.

Sus familiares, están muy dolidos de haber perdido a Don Julián, pero dentro de su tristeza ellos están conformes pues su tío murió donde él quería, junto con sus muñecas y la sirena del que tanto hablaba se lo había llevado.

El señor Julián era el clásico nativo de Xochimilco, delgado, lampiño, de barbita y bigote ralo, su cuerpo está siendo velado en la casa de su hermana en el Barrio de Xaltocan, en la calle prolongación 16 de septiembre con el número 136.

Su misa de cuerpo presente será a las 11:00 horas en la iglesia de Barrio de La Asunción y será sepultado en el Panteón municipal de Xochimilco Xilotepec.

La Leyenda del Fraile que no se mojaba




La Leyenda del Fraile que no se mojaba. Mitos y Leyendas Mexicanas

El 3 de enero de 1778 murió el Padre Fray Agustín de San José, natural de Zeolledo en Castillo la vieja, de edad de 78 años y 62 de hábito. Varón con toda verdad de eterna memoria por sus virtudes y raro ejemplo que dio así dentro como fuera del Convento y sus confesores deponen no haber perdido la gracia del bautismo. Entró en la religión con especial desengaño, pues habiendo tenido en el siglo muy buenas conveniencias, todas las renunció por darse a Jesucristo. En la Religión se dio al ejercicio de todas las virtudes; en el silencio fue un ejemplar bien raro, pues jamás ocupó el tiempo en otra cosa que en el aprovechamiento de su alma, siendo sus palabras muy medidas.

Su caridad fue tan grande que era asombro de todos e informado de ella, era continuo en el trabajo de ganar almas para Dios y buscábale toda suerte de gentes y de día y de noche confesaba a cuantos a él llegaban. En la siesta que era el tiempo que tenia de descanso, solía estar confesando y todos tenían en él un piadoso Padre para sufrir las flaquezas humanas y al mismo tiempo un severo Juez para reprender los vicios y negar la absolución al que no la merecía. Jamás dejó de las manos el estudio de la teología moral y era tan humilde que cualquier dificultad que encontraba preguntaba lo que debía hacer, siendo por lo común lo que había ejecutado lo más conforme a la más a la más sana doctrina. Por sustentar a los pobres y que todo necesitaba que a su Portería llegaba, no saliese de ella sin alivio, se quedaba sin comer, guardando (con licencia de los Prelados) lo más de lo que le daban en el Refectorio.

En cuarenta años que estuvo en la Portería, jamás se le notó palabra o acción que denotase impaciencia. Si iba por los pueblos circunvecinos, era llevado de su caritativo impulso a visitar pobres enfermos y llamar a las gentes para confesarlas y jamás salió de casa sino para ejercitar la caridad. En el bien de este Convento así espiritual como temporal fue muy proficuo, celaba con la mayor entereza se diese buen ejemplo a los seglares y sentía en su corazón el más mínimo escándalo, procurando con el mayor esmero el honor de nuestro Santo hábito y el descanso de este Colegio. La cañería del agua el mismo la cuidó más de 40 años, gastando en ella de lo que le daban de limosna, grandes cantidades. Por su agencia y cuidado no tenían los Prelados que buscar para el reparo material, pues con avisarle al Padre Fray Agustín lo reparaba y componía todo.

No es digno de omitir un caso bien singular. Llamaronlo en una ocasión de la ciudad de Lerma, 4 leguas distante de Toluca, para que confesase a un enfermo y yendo por el camino lo encontró el Médico de este Convento que iba en su Volante a visitar al mismo doliente. Viendo al Médico el Padre Fray Agustín se iba mojando por la mucha lluvia que caía, lo convido para que entrase en su Volante, y no habiéndolo admitido prosiguió su camino en lo recio del aguacero. Llegaron uno y otro a la dicha ciudad de Lerma y cuando todos pensaban al Padre Fray Agustín con la ropa mojada, lo hallaron enjuto y seco, teniendo la advertencia el Médico Villagómez de tomarle la capa, la que se encontró seca y él mismo dio noticia del caso referido y decía que estaba pronto a deponerlo bajo la virtud del juramento.

Este y otros muchas cosas, que por brevedad se omiten, nos declaran señales de su mucho caridad y bien del prójimo y lo aprovechado que se hallaba en el ejercicio de las virtudes y en lograr el tiempo en la Religión, siendo en ella el espejo y ejemplar de la más regular observancia pues en medio de muchos achaques que en su avanzada edad padeció y sufrió con gran paciencia, nunca dejo la asistencia al coro y fue necesario mandarle por obediencia se retirase a la celda en la que con bastante trabajo rezaba el oficio divino, gastando en el largas horas. Fue tan exacto en la abstinencia de carnes, que aun en la última enfermedad, no se pudo conseguir usarse de ellas, celando su mortificación con decir le hacían daño. Fue en dicha enfermedad un espectáculo de paciencia y no se le oían otras palabras que dar gracias a Dios por los dolores con sentida de los Religiosos y seglares que con ansia deseaban algunos de sus pobres trastos por reliquia. Está enterrado en dicho sepulcro, número 10.

La Leyenda de la Laguna Hanson




En el siglo pasado, un noruego llamado Jacob Hanson llegó a Baja California prácticamente como un ermitaño, y adquirió una propiedad en la zona central de la Sierra de Juárez, donde estableció un rancho con el objeto de criar ganado de calidad.

Cuenta la leyenda que la actividad ganadera del noruego generó una verdadera fortuna, la cual enterró en un lugar secreto dentro de su propiedad, por no existir entonces bancos donde depositar el dinero en los alrededores. Un día, aprovechando la soledad en que vivía Hanson, unos forajidos lo asaltaron y lo asesinaron, pero ni ellos ni los muchos exploradores que llegaron al lugar pudieron hallar el tesoro que celosamente escondió el noruego.

Sin embargo, Hanson dejó para la posteridad otro tesoro que protegió en vida y que persiste hasta nuestros días: una vasta laguna dentro de lo que fuera su propiedad, rodeada de pinares y única en Baja California por su singular belleza.

La Leyenda de La cuna



Una chica hacia unos meses se había mudado a una nueva casa, ésta era preciosa era toda blanca, rústica y con un patio hermoso. Estaba muy bien situada, allí vivía con su marido Juan y su hija María, un bebé precioso que apenas contaba 7 meses.

Un día, haciendo la comida en su cocina, una cocina amplia a la que se accedía por una puerta de marco pequeño, por el cual sólo cabía una persona, escuchó a su pequeña llorar. Llevando consigo el biberón con un poco de agua, por si la pequeña tenía sed, fue a ver a la pequeña.

Al entrar en la habitación observó que María dormía plácidamente, así que volvió a la cocina. Estaba cortando unas verduras cuando volvió a oír a la niña, esta vez un poco más fuerte y más tiempo, así que de nuevo fue a la habitación de María. Al llegar, ésta seguía dormidita en su cuna y no daba señal de haber llorado.

El fogón lo tenía a espaldas de la puerta de salida, se encontraba allí, sofriendo la verdura, de momento oyó de nuevo el llanto de la niña, que era mucho más fuerte y más largo que los dos anteriores. Esta vez no tuvo que ir a la habitación de María, pues al volverse para acudir al llanto, María se encontraba en la cocina con cuna incluída, tomo a su pequeña, salió despavorida de la casa, a la cual, nunca más volvió.

¿Cómo pudo pasar la cuna por aquella puerta tan estrecha?